18/9/18

TEMPORADA DE HURACANES


Temporada de Huracanes

En la época de lluvias
cuando todo va más lento
y los pasos no se precipitan
más que los corazones
vamos amontonados
y los rostros se ven cansados
hasta la depresión
como ondas perturbadas de viento frío
que caen a mitad del ecuador,
llueve, nuestras historias pasan y son olvidadas hasta la confusión,
como rostros con lágrimas en lluvia en ojos que miran hacia el cielo
las nubes se cierran y opacan la tarde
similares a sollozos frente al trueno
algunos esperan y otros corren
hay anhelos burdos en ojos fatigados que miran
deseos absurdos de piel quemada
sueños de cinema
la prisa necia dirección matadero
entre risas toscas y chismes hirientes
el desorden imprudente
largas filas de luces rojas
prisiones diarias en la ciudad inundada
Es la Temporada de Huracanes
y Tláloc se niega a retroceder
ante alertas de tormenta y hojas insostenibles de árboles felices
el agua avanza, el drenaje no la contiene
la ciudad es un espectáculo de truenos
las plantas se esparcen, las flores crecen
el verde se impone, y nuevas hojas surgen desde los muros, de las grietas, de pedazos de piso abierto
el verde avanza, se niega a retroceder
y entonces, justo antes de afirmarte que tenía el control, ALERTA la tormenta cae desde la tierra…
como trueno retumba, cruje y avanza
truena como fuego de cohetes al cielo
hectáreas de tierra se mueven
el pavor unificado en medio del sismo
las miles de historias que se conjugan
las alarmas, los gritos, el llanto, la histeria, las piernas paralizadas
y el miedo disolviéndonos, para hacernos uno
vivir un terremoto es como si todos repentinamente entráramos a un universo paralelo de perturbación colectiva, el movimiento que viene de la tierra es como una droga que todos prueban, entonces el tiempo puede ser largo o corto, las imágenes pasan rápido, pero hay sucesos que quedan en pausa, la conciencia de pronto es otra, en minutos todo puede terminar
y en mitad de la oscuridad
tememos al ver que nuestra insignificancia es real.
Se mueve la tierra
y los skates aún patinan
se mueve la tierra y los proclamadores nos imponen con megáfono a su Dios
gritan que el tiempo se acaba y que su Dios destruirá su creación para castigarnos
entonces el sismo se convierte en un lección
en un recordatorio cuando todo se detiene
y lo que parecía importante ya no lo es
frente a los escombros lo cotidiano es irrelevante
emails, llamadas, los impuestos
el acero se dobla
el concreto se vuelve polvo
pero la voluntad surge
la ciudad estaba habitada por héroes que creímos muertos
el indigente pasa, para él es un día normal
ahora todo parece tan pequeño
la gran ciudad se reduce
y sobre el sismo, la gente necesita su vida
necesita su rutina
el pollero no puede dejar de cortar el pollo
el poeta escribe sobre el derrumbe
el mecánico se emborracha como cada miércoles
el oficinista viste de corbata y simula juntas irreales
el bolero espera los zapatos
veo lo edificios agrietados
los fragmentos de cristales en el piso
toda la ciudad puede caer ahora
nuestro cuerpo nos atrapa
nuestras creaciones nos destruyen
lo que construimos para nuestra seguridad, se vuelve inseguro
fragmentos de ventanas en el piso, que reflejan la posibilidad de mi propia caída
la ciudad inhumana es azotada por la tierra que la sostiene
la realidad tiembla en nuestra consciencia
personas mueren en segundos
un perico, un perro y una tortuga sobreviven
en el polvo revistas de política y libros
edificios en zonas costosas dejan de valer
la simultaneidad de la experiencia
el simbolismo del valor degradado por la naturaleza
desde abajo una fuerza nos unifica
la tierra tiembla y buscamos el cielo
1985 el sismo utopía
escombros y semillas
¿2017 el sismo utopía?
una ciudad con muchas ciudades, muchos subsuelos.
entonces, aún con el polvo en el aire y el miedo en las piernas
miro las calles que conocí, no volverían a ser las mismas
miro la ciudad que ocupé con mi nombre
la ciudad que me golpeó y cuidó de noche
nos volvimos uno mismo
mis heridas eran sus heridas
sus derrumbes caían en mi alma
y se amontonaban en nostalgia
por los lugares perdidos
y los cuerpos amados atrapados en el concreto
después de la tormenta que vino desde abajo
ya no éramos los mismos
fue durante la Temporada de Huracanes
y la lluvia seguía
y mi corazón se negaba a retroceder.


Ciudad de México, 2017
Sper.



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