13/12/20

POEMAS DESDE EL HOSPITAL

Hilos invisibles que sostiene los sonidos de las catedrales
se disipan y colapsan las bóvedas que regían el orden de los planetas,
era la madrugada del eco antiguo
en que la noche de la luz rompía lo que creímos de nosotros
y el presente inexplicable me compartía su histeria
una herencia de conclusiones absurdas
el compromiso inútil con mujeres inertes
tan lastimadas por los siglos
que solo les quedaba mentir, gemir y doler
la muerte y el miedo como siempre muy cerca
más que tú
aún así fuimos audaces en el reclamo de los cuerpos
nos pusimos en riesgo para abrazarnos bajo las estrellas
en los días de la proxémica exacerbada
cuando los extraños ya no eran enemigos sino enfermos
todo es milagroso en el sonido del viento
con su frío que empuja hacia dentro del triángulo
la canción interna
decido que no deseo huir mientras espero en paz
a que me abrace el sufrimiento
¿De quién es esa historia que transcurre entre la espera y la indigencia?
¿Quienes fuimos cuando éramos los menos extraños?
La espera empieza a traer sus desapariciones
y la vacuidad se lleva de mí todos los rostros desfigurados que escuché
el rocío y la neblina helada
la noche de truenos sin lluvia
tu mirada es similar al sonido que trato de recordar
existe en la precariedad
durante la pendiente que soporta personas injustas y absurdas
el entendimiento de las montañas
aún vivimos en nuestra voz
que ya no tendrá aire en el año del miedo
u otro año extinto
en el tiempo eterno
en una voz que habla sobre el dolor de los siglos
llega el consuelo a las camas solitarias del hospital
es una noche sin estrellas
en la rotonda de fuego que conmemora el amor de mi vida
la muerte sagrada que todo purifica
el tiempo que engrandece los años juveniles
es un engaño de las calles
algo escrito en sus muros dice “no tengas miedo”
no hemos perdido nada
aunque tienes razón:
jamás dejaremos de ser extraños,
hoy muchos mueren solos
hoy muchas se lamentan
aunque no se lo digan
hoy la gente repasa su vida en silencio antes de ser quemada
hoy las respuestas son súbitas
pero la música sigue siendo hermosa
la mediocridad es abundante
en el tiempo que seca el corazón,
tienes razón
seremos extraños
pues los extraños impiden tocar su corazón
pero comparten la muerte
desconocidos sin respuesta frente a los espejos que refractan una imagen desfigurada
por un corazón torpe que miente y grita,
como pudiste morirte
cuando creí que teníamos todo el tiempo que el futuro contenía,
poemas desde el hospital
para que todos estemos listos,
preparados para la luz
con la fortaleza de los ancestros
que limpian la violencia de los siglos
y nos enseñan que los extraños son hermanos
cuerpos hermosos que aman,
que sueñan,
que encuentran la paz,
y nosotros, los que nos quedamos, engañados
nos creemos extraños.



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